¿Quién debe liderar tu formación y desarrollo profesional?

Los profesionales de hoy en día cada vez se sienten más atraídos hacia organizaciones que cuidan a las personas. Empresas que poseen unas políticas que apuestan por el desarrollo y la formación continua. Aunque sabemos que todavía queda mucho recorrido en esta dirección.

¿Cuál es tu papel en tu desarrollo profesional?

Sin embargo, soy de la opinión de que independientemente de las políticas formales de las empresas en este sentido, los profesionales deben ser los primeros en liderar su propia formación y desarrollo profesional. El desarrollo profesional no deja de ser un viaje personal que nadie conoce mejor que tú mismo. ¿Crees que es buena idea dejar toda la iniciativa a la empresa para la que trabajas? Tu desarrollo profesional va más allá de seguir mejorando en lo que ya se te da bien. Tiene que ver con desarrollar habilidades nuevas que te permitan competir y seguir evolucionando en la trayectoria que quieres seguir.

Si sigues desarrollando habilidades nuevas podrás optar a otros puestos o áreas de negocio, tener más opciones de promoción y mejores condiciones salariales. Además, las organizaciones cada vez llevan a cabo transformaciones internas con más frecuencia.  Los trabajadores que continúan aprendiendo por sí mismos adquieren en este contexto mucho más valor que nunca antes.

¿Cómo podemos incidir en nuestro propio desarrollo profesional?

Bueno, la respuesta más inmediata tiene que ver con la oferta de postgrados, másters y especializaciones existentes. Pero muchas veces los formatos de esta oferta formativa no se adapta con facilidad a nuestra agenda profesional y personal, o a nuestros bolsillos.

Otra alternativa, muchas veces complementaria a la anterior, es estar siempre buscando nuevas formas de hacer las cosas, investigando sobre nuevos conocimientos, técnicas, softwares, autores y mejores prácticas que nos permitan estar actualizados e implementar nuevas ideas en nuestro trabajo. ¿Cómo podemos hacerlo? Veamos algunas formas:

  • Inscribiéndonos a canales de feeds de actualidad y noticias sobre nuestro área de interés.
  • Apuntándonos a webinars.
  • Escuchando TED talks.
  • Leyendo libros.
  • Inscribiéndonos en canales de YouTube.
  • Descangando audiolibros.
  • Inscribiéndonos a podcast.
  • Networking a través de redes como Linkedin.
  • Colaborando en algún proyecto extralaboral (startups, fundaciones o ONGs)

Siempre hablamos de que las organizaciones para las que trabajamos deben ofrecernos toda la formación que necesitamos para el buen desempeño de nuestra actividad. Es muy lógico que sea así. Sin embargo, si realmente estás interesado en tu propio desarrollo profesional, eres tú quien debe tener el control. Debes poner en marcha iniciativas que te permitan seguir avanzando y desarrollarte hacia donde tú decidas. Hoy en día el aprendizaje se ha convertido en un proceso que debe durar toda la vida.

Cuando una empresa establece planes de desarrollo profesional individual y estrategias globales de formación, lo hace pensando en cuál va a ser el retorno de la inversión. Se centran en cuál es el beneficio que dichas acciones tendrán para la organización. Por lo tanto, las prioridades de la empresa coinciden solo hasta cierto punto con las prioridades personales de sus trabajadores. De igual modo, tus prioridades formativas para tu propio desarrollo profesional coinciden sólo en parte con las de la empresa. Esta es la principal razón de tomar nosotros mismos las riendas de nuestro desarrollo profesional.

¿Quién debe liderar tu formación y desarrollo profesional?

por Jesús Rodríguez