Neuroplasticidad y aprendizaje

La relación entre neuroplasticidad y aprendizaje es fácil de explicar. Al aprender creamos nuevas conexiones cerebrales, nuevos caminos en nuestro cerebro. Cada aprendizaje tiene el potencial de conectar neuronas nuevas y cambiar el modo predeterminado de funcionamiento de nuestro cerebro.

No todo aprendizaje genera neuroplasticidad

Es claro que no todo aprendizaje genera estas modificaciones. Así por ejemplo, el aprendizaje de hechos no necesariamente se beneficia de esta neuroplasticidad cerebral. Sin embargo, aprender un nuevo idioma o un instrumento musical sí lo hacen.

Neuroplasticidad y mindset

Hay una clara relación entre el “growth mindset” (mentalidad de crecimiento) y la neuroplasticidad cerebral. Recordemos que el “growth mindset” tiene que ver con la idea de que nuestras habilidades innatas, talentos y destrezas pueden desarrollarse si estamos decididos a hacerlo y la neuroplasticidad hace referencia a la idea de que la habilidad de nuestro cerebro para adaptarse y desarrollarse puede continuar a lo largo de nuestra vida más allá de nuestra infancia.

Las personas con una mentalidad de crecimiento creen que pueden mejorar en sus conocimientos y habilidades a través del esfuerzo continuado. De algún modo, podemos decir que la mentalidad de crecimiento es la constatación personal de la idea de neuroplasticidad.

Actividades que fomentan la neuroplasticidad

  • Juegos de memoria.
  • Aprender a tocar un instrumento nuevo.
  • Aprender un idioma nuevo.
  • Yoga.
  • Ejercicio periódico y moderado.
  • Ejercicios mentales como los crucigramas o los sudokus.
  • Aprender un tema nuevo (especialmente si es complejo y se hace en un periodo corto de tiempo).

Para terminar, os incluyo este vídeo en el que David Bueno nos ilustra con un ejercicio muy sencillo que la clave no es si aprendemos a lo largo de toda nuestra vida, que sí lo hacemos, sino en adaptarnos a la forma en que cada cerebro lo hace: la clave está en personalizar el aprendizaje.