Inteligencia emocional y liderazgo

Inteligencia emocional igual a mejores managers

Haz memoria e intenta recordar la última vez que te enfrentaste a una decisión difícil. Una situación en la que solo tenías unos minutos o, como mucho, unas horas para evaluar tus opciones. ¿Cómo lo hiciste? ¿Estabas preparado para lo inesperado? ¿Pudiste mantener la compostura bajo presión?

Inteligencia emocional para decidir

Ser un líder emocionalmente inteligente implica identificar el origen de tu estrés y seguir los pasos adecuados para tomar una decisión informada y coherente. No quiere decir que no compartas tu frustración. Significa saber lo que debes hacer para canalizarla.

Impacto en nuestros colaboradores

Tener calma y control en dichas situaciones son elementos clave de todo buen manager. Conocer nuestras emociones y cómo afrontarlas minimiza el estrés, pero no sólo el nuestro sino también el de nuestros colaboradores. Tu estado de ánimo es clave en el clima de tu equipo.

Inteligencia emocional: autenticidad y transparencia

La inteligencia emocional va de la mano de otras dos habilidades altamente demandadas en el mercado laboral: autenticidad y transparencia. Hay estudios que dicen que el 99% de los millennials estiman que el feedback es importante y muchos desearían tener conversaciones más transparentes con sus managers. La mitad de ellos prefieren «un trabajo con sentido» que un salario más alto, y el 62% quieren trabajar en empresas que tienen un impacto positivo en la sociedad.

Éxito más duradero

Según el estudio Harvard´s CEO, los líderes que invierten tiempo en construir una buena relación con sus colaboradores disfrutan de un éxito más duradero que aquellos que se concentran únicamente en su propia carrera.

Inteligencia emocional y liderazgo

por Jesús Rodríguez