Generar cambios duraderos a través de la formación

En 2017 las empresas han invertido más de 350 billones de dólares en formación. No se trata de cifras nada despreciables ¿verdad? Es por ello que cada vez es más importante que la formación consiga cambios realmente duraderos en el tiempo.

En este artículo vamos a comentar 6 formas para potenciar el impacto de las iniciativas en formación.

Formar a más gente.

Generalmente se consiguen mejores resultados si formamos a más gente. El cambio es difícil en sí mismo, pero resulta mucho más complejo si intentamos conseguirlo en un grupo aislado. Ese grupo no trabaja de forma aislada al resto de la organización y se producirán conflictos y comportamientos de resistencia que reducen considerablemente el impacto de las formaciones.

Personalizar el contenido.

La formación es más eficaz si el contenido está adaptado a las necesidades específicas de los participantes. Las formaciones estandarizadas no son nada eficaces y desprenden cierto tufillo desagradable en los participantes. También es muy importante que los formadores conozcan los departamentos y hayan tratado con personas relevantes de los mismos para poder personalizar la formación, emplear situaciones y ejemplos de la vida real y hablar su mismo idioma.

Las formaciones deben resultar atractivas.

No puedes enseñar a nadie que no quiere aprender. Cuando la formación es obligatoria, pero no se ha vendido bien, surgirán sentimientos de resentimiento y rechazo que disminuirán el impacto de la formación.

Los participantes son los primeros que deben pensar que el tema de la formación es un tema relevante para su trabajo. Deben creer que de la formación obtendrán un beneficio.

Alinear a los managers con la formación.

El discurso sobre la formación de los managers de los equipos que van a participar en la formación es fundamental. Deben conocer la formación, estar convencidos de su necesidad, haber participado en su análisis y ser agentes activos en la promoción adecuada de la misma.

Experiencias con “las manos en la masa.”

La formación debe incluir prácticas lo más reales posibles. Cuanto más cercanas a la realidad sean las experiencias formativas, más eficaces serán y más probabilidades habrá de que los participantes decidan utilizarlas en la situación real.

Integración en la cultura de la empresa.

Las formaciones tendrán siempre un mayor impacto si lo que pretenden conseguir se vuelve parte de la cultura de la organización. Por ejemplo, si los objetivos de aprendizaje se convierten en objetivos individuales de las revisiones del desempeño periódicas, la eficacia de la formación a largo plazo se verá potenciada.

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Generar cambios duraderos a través de la formación

por Jesús Rodríguez