Desaprender: la otra cara de la adquisición de conocimientos y habilidades.

Desaprender se ha convertido en una habilidad en sí misma. Como dijo Alvin Toffler, “Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer o escribir, sino quienes no puedan aprender, desaprender y reprender.”

Aprender no es sumar conocimientos y habilidades

En tiempos de cambio los miembros de cualquier organización necesitan aprender y desarrollar nuevas habilidades. Pero ¿cómo tener en cuenta más elementos y más información de la que ya manejamos? Diera la impresión de que el vaso que contiene toda la información ya está lleno. La clave puede estar no en adquirir más, sino en reducir la cantidad de información que manejamos. Ha llegado el momento de concentrarnos en desaprender.

Desaprender tiene que ver con desprendernos de lo que sabemos. Es plantearnos nuevas forma de hacer las cosas. Debemos dejar de lado todos los modelos que ya no funcionan. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué estrategias ya no se ajustan a la nueva realidad? ¿Qué es verdaderamente relevante hoy?

La dificultad de renunciar a lo que sabemos

Aunque pudiera parecer liberador, esta forma de pensar puede resultar muy incómoda. Nuestros comportamientos y hábitos se basan en esas estrategias que nos han funcionado con anterioridad. Dichos hábitos son una parte de nuestro status quo profesional, de nuestra sensación de competencia profesional. Desaprender nos empuja a abandonar nuestro mindset de expertos en nuestro campo. Aprender implica reconocer que no sabemos y que queremos saber. Desaprender magnifica nuestra sensación de vulnerabilidad.

Desaprender potencia el aprendizaje

Sin embargo, a pesar de estos retos, desaprender nos abre todo un mundo de posibilidades. Libera nuestra atención para enfocarse en la actualización de conocimientos. Nos permite evolucionar en nuestro desempeño para adaptarnos a las nuevas necesidades. Fomenta la neuroplasticidad cerebral, ayudando al cerebro a seguir creciendo y cambiando independientemente de la edad que tengamos.

Desaprender es la llave hacia la innovación. Hoy en día, cada año se crean nuevos tipos de trabajo y desaprender es un elemento esencial para adaptarnos al mercado laboral y prosperar en las organizaciones.

Impulsar la unlearning culture en las organizaciones

Las organizaciones deben fomentar el desaprendizaje como prerequisito para desarrollar nuevos insights, habilidades y destrezas. Se trata de un esfuerzo transversal dentro de la organización. Requiere el apoyo de los ejecutivos, los jefes de equipo y los responsables de formación y desarrollo.

Una unlearning culture empieza por la dirección. Los ejecutivos deben revisar y reinventar los valores, la misión y la estrategia de la organización. No se trata de añadir elementos, sino de racionalizar, dar coherencia y simplificar. Antes de iniciar nuevas iniciativas hay que identificar las antiguas y determinar cuáles hay que eliminar. Simplificar antes para innovar después.

Los jejes de equipo también deben adoptar una mentalidad de desaprendizaje. Para ello, pueden hacer lo siguiente:

  • Replantearse continuamente por qué hacen las cosas y cómo las hacen.
  • Crear espacios de diálogo con preguntas provocadoras y estimulantes con la idea de que “lo que siempre hemos hecho no es sagrado y puede mejorarse y reinvertirse”.
  • Impulsar la creatividad, la experimentación y la asunción de riesgos controlados.
  • Innovar en los procesos y estructuras de pensamiento y diálogo y no solo en la implementación de nuevas ideas ya elaboradas.

Por último, los profesionales de la capacitación también tienen un papel importante en esta unlearning culture. Las formaciones deben ser invitaciones a replantearse lo antiguo y buscar nuevos formas de hacer las cosas. En estos tiempos de cambio continuo, desaprender se ha convertido en una habilidad clave para adaptarse al cambio y formar parte de él.

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Desaprender: la otra cara de la adquisición de conocimientos y habilidades.

por Jesús Rodríguez