Conversaciones difíciles: prepárate bien antes.

Te recomiendo que hagas estas cinco cosas antes de iniciar una conversación difícil: cálmate, piensa qué decir y cómo, acude con la mente abierta, escucha tu cuerpo y piensa cómo te has sentido.

Cálmate.

Debes calmarte aunque eso implique que tengas que esperar un poco. Si te metes de lleno en esa situación sintiéndote enfadado, irritado o estresado, lo más probable es que tomes decisiones basándote en lo que sientes y no en lo que piensas sobre los hechos reales de la situación.

Piensa qué es lo que quieres decir y practica cómo decirlo.

La mayoría de las veces lo importante no es lo que uno dice, sino cómo lo dice. Cuida mucho tu tono de voz, especialmente cuando le vas a decir a otra persona algo que sabes de antemano que no le va a gustar.

Abre tu mente.

Acepta el hecho de que puedes estar equivocado y no hagas suposiciones sobre la intención del comportamiento de los demás. Ten en cuenta que si ya has juzgado y sentenciado lo que ha pasado, probablemente no vas a conseguir resolver el conflicto. Es una equivocación pensar que no existe la posibilidad de estar equivocados.

Observa tu lenguaje corporal.

Una acción dice más que mil palabras. Si estás sentado en tu silla reclinado hacia atrás y mirando de arriba a abajo a tu compañero, la impresión que le estás transmitiendo es mucho más negativa que si te inclinas con el cuerpo hacia él y le miras a los ojos mientras te cuenta su versión.

Piensa cómo te has sentido en esta situación.

Pon énfasis en el impacto que el comportamiento de la otra persona te ha producido. Habla de los hechos, encuadra la situación, describe su comportamiento dentro de esa situación, y déjale claro cómo te ha afectado personalmente su comportamiento.

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Conversaciones difíciles: prepárate bien antes.

por Jesús Rodríguez