Cómo manejar conversaciones difíciles: qué hacer después

Hablamos hoy, por tercera semana consecutiva, sobre cómo manejar conversaciones difíciles. El artículo de hoy se centra en lo que debemos hacer tras esa conversación difícil.

Ya hemos hecho lo más difícil. Veamos qué hacer ahora para que no se repita la misma situación.

Si se solucionó con éxito, no vuelvas a sacar el tema.

Sigue adelante con tu trabajo y muestra así que eres capaz de lidiar con el conflicto de un modo eficaz, aprender de él y continuar tu vida con normalidad. Esta actitud fomentará que otros compañeros te pidan consejo ante problemas similares ya que has demostrado buenas habilidades para gestionar el conflicto y hacer que el equipo siga creciendo.

Ser discreto con el contenido de la conversación y el resultado.

Te lo has currado para poder decir las cosas correctas en el momento adecuado. Ahora no quieres echarlo todo a perder porque alguien malinterprete tus palabras sobre dicha situación. Mejor deja el tema entre tú la persona involucrada.

Continua con tu trabajo como siempre.

A menos que el resultado de la conversación difícil implique acciones concretas por alguna de las partes, deja que todo siga como antes. Esto reduce cualquier malestar post conflicto y muestra al resto del equipo que aunque el conflicto ocurre es cuestión de manejarlo y seguir adelante. El conflicto es parte de la vida y aprender a manejar conversaciones difíciles para afrontarlos con éxito es una gran habilidad.

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Cómo manejar conversaciones difíciles: qué hacer después

por Jesús Rodríguez