Cambiar cuesta: ¿Por qué no lo conseguimos?

¿Por qué cambiar cuesta tanto? A continuación enumeramos las 5 razones principales que impiden que el cambio se produzca y sugerimos diversas formas para solventarlas.

Dificultades en la toma de decisiones

El cambio empieza con una idea. Las ideas, una vez valoradas, se transforman en proyectos. Estos proyectos se ejecutan durante un tiempo determinado y se crea un business case apoyado en datos, previsiones y proyecciones. El tiempo pasa y nada ocurre. Lo que posiblemente era una buena idea termina perdiendo el momentum. Eso sucede cuando no se toma una decisión real. Para evitar que las decisiones queden en tierra de nadie, hay que identificar de quién depende esa decisión: ¿se trata de una sola persona? ¿de un comité?

Cuando tú seas la persona que debe tomar la decisión, sopesa bien el impacto que puede tener sobre otras personas, equipos o clientes. Evalúa tus opciones y avanza teniendo en cuenta los resultados tangibles e intangibles.

Falta de apoyo de las personas claves

El apoyo o “buy-in” no solo implica acuerdo, sino apoyo proactivo en la dirección del cambio. En muchas organizaciones estas personas clave son los denominados “executive sponsors”. Pero en la práctica, suelen existir otros actores con una influencia decisiva a la hora de ejecutar el cambio. Por ejemplo, es conveniente recibir el apoyo del staff de recursos humanos ya que de ellos suele depender el training corporativo. La clave es garantizar que las personas claves conozcan y apoyen el proyecto de cambio.

Carencias en la comunicación

Da igual la fuerza de la idea o lo bien elaborado que esté el business case.Ei no se comunica es como si no se hubiera tenido la idea o diseñado el business case. Las personas se sienten mal cuando saben que se avecinan cambios pero éstos no terminan de ser comunicados formalmente. Se convierte en tema de las discusiones informales en las que se extienden ideas parciales e información errónea. Se asienta así el rumor generando mucha resistencia al cambio.

George Bernard Shaw tiene una frase célebre al respecto: «The single biggest problem in communication is the illusion that it has taken place.» Ten en cuenta que necesitarás emitir el mismo mensaje de forma reiterada en diferentes formatos (verbalmente, vía email, en la intranet, en las reuniones, etc.).

Falta de formación

Ya se trate de un proceso clave de negocio o de un pequeño cambio en la rutina de un equipo, la formación es un aspecto especialmente importante del cambio. Ya se sabe que las personas somos animales de hábitos y que precisamente por eso no nos gusta el cambio. ¿Pero por qué? Pues fundamentalmente porque no nos gusta lo desconocido, la incertidumbre. Formar es la mejor respuesta para reducir la incertidumbre.

No existe una fecha concreta del “go live”

En teoría debería haber una sincronización entre el anuncio, la formación y el “go live”. En la práctica es frecuente encontrar situaciones en las que se mezclan y confunden las fechas. La falta de fechas claras o de su correcta comunicación generan también mucha incertidumbre.

No debemos tener miedo al cambio. De hecho, el cambio es un claro síntoma de progreso. Debemos llevarlo a cabo con decisión, contando con las personas claves, comunicándolo de manera eficiente, formando a los agentes implicados y estableciendo hitos claramente definidos en el tiempo.

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Cambiar cuesta: ¿Por qué no lo conseguimos?

por Jesús Rodríguez