Aprendizaje adulto

No conocemos todo lo que necesitaríamos saber sobre el aprendizaje adulto. Son muchos los autores que mantenienen que existen ciertas características diferenciales en el modo que éstos aprenden. Knowles estableció en 1990 las seis características que hoy en día son las más aceptadas. Veamos cada una de ellas.

Características del aprendizaje adulto:

Los adultos necesitan saber porqué están aprendiendo

Cuando los adultos se enfrentan a nuevos aprendizajes es muy probable que se realicen preguntas como “¿Cómo me puede ayudar esto en mi trabajo?” o “¿cómo me puede ayudar esto en mi vida?” Esto nos lleva a un hecho muy importante sobre el aprendizaje adulto: los adultos tienen a poner más esfuerzo en las tareas que creen que pueden acarrearles algún beneficio. Por lo que que el aprendizaje debe responder a la pregunta de qué es lo que se puede aplicar en la práctica en el entorno laboral o personal de lo que se plantea en el entorno de aprendizaje.

Los adultos se perciben a sí mismos como personas responsables y capaces de decidir

Los adultos se sienten responsables de sus vidas, de decidir su profesión, cómo educar a sus hijos o a qué dedicar su tiempo libre. En educación esto se traduce en que los adultos desean decidir qué cursos van a realizar y tener cierta autonomía en la realización de los ejercicios del curso. De algún modo, los adultos desean establecer sus propios objetivos y elegir sus propias tareas de aprendizaje.

Los adultos ya tienen todo un bagaje anterior

Los adultos tienen experiencias previas atendiendo cursos, trabajando, manejando dinero, cuidando a sus familias, etc. Entienden que la educación posterior que reciban debe hacer referencia a y tener como punto de partida esas experiencias. Aunque normalmente nos referimos a esas experiencias previas de manera positiva, no siempre es así, como puede ocurrir en el caso de los prejuicios hacia ciertas actividades o personas.

Los adultos quieren aprender cuando ellos así lo deciden

Al contrario de lo que pasa en la educación infantil, por ejemplo, el la educación de adultos, los sujetos tienden a participar en formaciones cuando consideran que están preparados para hacerlo. Un adulto decide apuntarse a un curso de cómo elaborar un plan de negocio, por ejemplo, cuando está explorando la posibilidad de montar su propio negocio o dedicarse a ayudar a otros a hacerlo. Esto conlleva que los adultos tienden a estar muy motivados porque están estudiando lo que quieren estudiar.

El enfoque de los adultos está centrado en la resolución de problemas

Los adultos se apuntan a cursos para solucionar algo. Quieren aprender un idioma para progresar laboralmente o se apuntan a clases de fitness para reducir peso, por ejemplo. Por lo que podemos decir que el aprendizaje adulto está centrado en la resolución de problemas o en la consecución de objetivos. Por lo que otra pregunta que nos debemos hacer es, ¿qué objetivo conseguirá el participante con la realización del curso?, ¿qué problema le ayudará a resolver?

Los adultos se ven motivados por factores personales

Según Knowles (1990), los adultos se implican en actividades de aprendizaje para satisfacer necesidades personales como por temas laborales o para mejorar su calidad de vida.

Jesús Rodríguez

Coach, psicólogo clínico, especialista en formación empresarial. Actualmente compagina su actividad de coach personal y ejecutivo con actividades de formación empresarial y de divulgación sobre coaching, desarrollo personal y emprendimiento para coaches.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *